domingo, 28 de agosto de 2016

ACUERDOS DE PAZ EN COLOMBIA: ¿PUNTO DE LLEGADA O PUNTO DE PARTIDA?

Por Encuentro de colombianos y colombianas por el Sí a la Paz - Buenos Aires





Buenos Aires 
Viernes 26 de agosto de 2016



Lxs colombianxs en Argentina emprenden la tarea de explicar en qué consisten los acuerdos, y llaman a participar en el plebiscito para refrendar electoralmente, el próximo 2 de octubre, lo alcanzado en los diálogos de La Habana.


El día de jueves 25, el presidente Juan Manuel Santos le entregó a los presidentes de las dos cámaras del Congreso colombiano el texto de los acuerdos finales de paz, que a lo largo de intensas jornadas de diálogos durante cuatro años, se desarrollaron entre las delegaciones de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) y el Gobierno de Colombia con la mediación de Cuba y Noruega, y el acompañamiento de Chile y Venezuela. Estos acuerdos sellados formalmente en ceremonia celebrada el día de miércoles con la presencia de ambas delegaciones, se suma a la firma en meses pasados del Cese al Fuego Definitivo de las FARC-EP con la estrechada de manos entre el presidente Juan Manuel Santos y el comandante de las FARC-EP Timoleón Jiménez “Timochenko”, y el abrazo del presidente Raúl Castro como anfitrión, además de la asistencia de varios presidentes, cancilleres y ministros de múltiples gobiernos en La Habana.


Lxs colombianxs dentro y fuera del país, estamos llamados este próximo domingo 2 de octubre para votar el plebiscito que refrendará lo acordado, como muestra del apoyo ciudadano. El contenido de los acuerdos[2]—a grosso modo—gira en torno a: 1) Una Reforma Rural Integral, que redistribuya la propiedad de la tierra y genere condiciones de desarrollo económico en las zonas más devastadas por la guerra, priorizando a las víctimas; 2) Participación Política e integración a la democracia de las FARC-EP como movimiento político sin armas, garantizando inicialmente (3) escaños sin voto en el Congreso y en los períodos de 2018-2022 y 2022-2026 un mínimo de (5) escaños en cada cámara del Congreso, al igual que (1) miembro en el Consejo Nacional Electoral, un nuevo estatuto de la oposición y participación prioritaria de las comunidades afectadas por el conflicto armado en las decisiones e implementación de los acuerdos; 3) Fin del Conflicto,  cese al fuego bilateral. Y mediante la concentración y desarme en 23 puntos del interior del país de las tropas guerrilleras, bajo la inspección de las Naciones Unidas y anillos de seguridad militar, en un período de 180 días; 4) Solución al problema de las drogas ilícitas, atendiendo a la solución de las precariedades que llevan a los campesinos a cultivar para la fabricación de drogas de uso ilícito, promoviendo la sustitución de cultivos y el desarrollo agrícola. Sumado a una lucha contra las redes que comercializan drogas y presionan a las comunidades hacia el cultivo de estupefacientes. Compromiso hacia la revisión internacional de las políticas antidrogas, y el consumo como problema de salud pública 5) Víctimas, reconocimiento mediante la nueva legislación especial para la paz, basada en la justicia transicional e implementada en el marco de la creación del Sistema Integral de Verdad, Justicia,  Reparación y No Repetición. Se creará un alto tribunal independiente de ambas partes firmantes del acuerdo; Sumado a todo esto, están el proceso de implementación y verificación de los acuerdos, que contempla a las Naciones Unidas y a los países de la CELAC, incluyendo la participación de la sociedad civil y los movimientos sociales. Al igual que las observaciones realizadas por la comisión  que fue convocada para dar un enfoque de género y diferencial a los acuerdos. Sin duda, para la región supone un cambio en la configuración de las relaciones de poder. En tanto, los intereses militaristas del bloque hegemónico financiero en su línea más conservadora se ven fuertemente golpeados. Dado que Colombia ha sido después de Israel y Egipto el mayor receptor de “ayuda militar” norteamericana. Al igual que la presencia—en más de siete bases militares colombianas—de marines, mercenarios y asesores deja de tener el mismo nivel de urgencia, en un país que ha vivenciado como ningún otro en el hemisferio las nefastas consecuencias de dichas “ayudas”. Las cifras del actual conflicto social y armado son escandalosas [3]: 220 mil asesinatos,  27 mil secuestros, cerca de 2 mil masacres, 6.6 millones aprox. de desplazados internos, 400 mil refugiados en el exterior[4], 25 mil desapariciones, 23 asesinatos selectivos, 2 mil víctimas de violencia sexual, 10 mil víctimas de campos minados y 6,5 millones de hectáreas despojadas a campesinos, entre otras.


El conflicto social y armado colombiano, ha tenido como causa la propiedad y el despojo de la tierra, problema que ha sido derivado de las guerras civiles del siglo XIX y la violencia política de inicios del siglo XX, y la consecución en alzamiento de guerrillas posterior al asesinato el 9 de abril de 1948 del caudillo Jorge Eliécer Gaitán. En 1964, campesinos sin tierra víctimas de la persecución política—de la conocida como la época de la Violencia entre liberales y conservadores—se organizaron  bajo el liderazgo de un grupo, en Marquetalia, encabezado por Manuel Marulanda Vélez “Tirofijo”, y la orientación política del Partido Comunista de la mano de Jacobo Arenas, al sobrevivir a la arremetida militar respectiva, pasan a llamarse Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. En los años siguientes, numerosos grupos marxistas, indígenas, de la teología de la liberación y socialdemócratas empuñaron las armas atraídos por la victoria de la Revolución Cubana y la Revolución China como ocurrió en todo el continente. Sin embargo, a diferencia del resto de América Latina, en Colombia el conflicto armado se desarrolló en medio de una aparente democracia liberal.


La apertura democrática que se avizora y las reformas acordadas son un avance para la superación de las causas estructurales del conflicto armado, sin ser la solución definitiva al conflicto social que persiste, acordamos que se inicia otro tiempo. Seguimos llamando a avanzar en el diálogo público entre el gobierno colombiano y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), para sumar voces en la consecución de una paz completa, justa y duradera por la construcción de una nueva Colombia que se integre efectivamente a la lucha por una región digna y soberana. Dado que estos acuerdos no son el punto de llegada, sino el punto de partida. O como lo dijera la delegación de las FARC-EP: “...la más hermosa de todas las batallas: la de sentar las bases para la paz y la convivencia.”



[1] Espacio de articulación de organizaciones colombianas en Argentina en la campaña “La Paz Sí es Contigo”.
[2] http://www.altocomisionadoparalapaz.gov.co/procesos-y-conversaciones/Paginas/Texto-completo-del-Acuerdo-Final-para-la-Terminacion-del-conflicto.aspx
[3] En: Informe ¡Basta Ya! Recuperado de: http://www.centrodememoriahistorica.gov.co/micrositios/informeGeneral/estadisticas.html
[4] Cifras de ACNUR 2016.


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sábado, 27 de agosto de 2016

El PRO y la cárcel para La Patria Grande

Por Diana Carolina Alfonso

Patricia Bullrich Ministra de Seguridad de Argentina, quien en sus años mozos empuñó un fusil por la liberación social, ahora lo empuña por la reacción social, dando vida a la caricatura deforme de una funcionaria PRO-carapintada.




En los últimos días ha firmado un decreto con Fernando Ocampo, ministro de Justicia y Seguridad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Horacio García, director Nacional de Migraciones, por el cual se crearía una cárcel para inmigrantes en Barracas - eligiendo, obviamente, un espacio que no disguste a lxs más acomodadxs, que lo les moleste ni siquiera el saber de su existencia. -. Aunque las autoridades del gobierno de Cambiemos aclaran que la ‘retención’ solo se efectuará en caso de indocumentación, no pierden el tiempo explicándonos bajo qué lógica se entiende dicha “indocumentación”. ¿Papeles en trámite?, ¿DNI perteneciente al MERCOSUR?, ¿Documento extraviado? Será mejor ni imaginarnos la seguidilla por portación de rostro o por portación de pasaporte.

Sabiendo nosotrxs el embrollo que implica conseguir los papeles: que te verifiquen que están todos con firmas, sellos, apostilles, etc., para llegar después de horas a la ventanilla y que unx operarix te dé en las narices con: <<Mirá nena, esta firma parece escaneada>>. <<Sí, ¡joder! Deberías saber que en mi país los trámites judiciales se hacen online>>. Te imaginarás la respuesta como un vaso de agua fría en la cara: <<A mí eso no me importa, che. Andá a sacar otro turno y nos vemos en tres meses>>. Esto, sólo por contarles un episodio recurrente; para que entiendan que las dilatorias en los trámites a fin de entorpecer nuestra estadía legal en el país, son responsabilidad de una Oficina de Migraciones desorganizada y xenófoba.

La dichosa cárcel, para nuestra plácida estadía, estará ambientada con agua caliente y cobertores de primera mano. ¿Acaso tenemos que agradecerles por querer darnos el bienestar que no le dan a miles de presxs hacinadxs en las cárceles del país, tal como lo corroboró la Auditoría General de la Nación el pasado 25 de agosto? Es contradictorio que de repente podamos ser más ciudadanxs de primera que sus propixs ciudadanxs. ¿A quién le mienten?

Pensemos en una imagen de refugiados sirios en Hungría. Ahora en esto: cuando esta cárcel no sea suficiente, García, Bullrich y los funcionarios migratorios podrán instrumentar un “campo de refugiados” en algún predio adecuado, indicó Perfil.com:

“Terminó el programa Patria Grande de normalización documental, para pasar a un plan persecutorio que se manifiesta en los 12.700 inmigrantes fiscalizados en más de ocho mil operativos realizados con apoyo de la Policía Federal este primer semestre.”

Por tanto, podemos pensar que la cárcel para inmigrantes - o centro de detención, ¡vaya eufemismo! - se convierte así en una dependencia la Oficina de Migraciones. Además de violar el derecho migratorio (ver Convención de Las Naciones Unidas sobre los derechos de los migrantes 2005) y las garantías constitucionales, la ilegalidad de estas acciones quedan a la vista en el propio preámbulo de la Constitución Nacional donde se asegura que “los beneficios de la libertad, para nosotros, para nuestra posteridad, y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino”.
Hombres del mundo, reitero. La Ministra Bullrich enunció en Iguazú una capacitación para prevenir la trata de personas. Nos queda una pregunta pendiente ¿las autoridades migratorias que lucran con la trata de mujeres se van a tomar el trabajo de obedecer a una capacitación? Mientras, miles y miles de mujeres son arrastradas desde su territorio de manera ilegal para que los narcos locales se llenen los bolsillos con esta migración forzada patriarcal.

Por todas las Marita Verón de Nuestramérica, ¡¿no deberían implementar un pabellón para que estos funcionarios puedan tomar unas merecidas vacaciones en el resort de Barracas?!

La cárcel para los represores, la Patria Grande para nosotrxs.

sábado, 20 de agosto de 2016

¿Qué es NO LUGAR. Revista Inmigrante ?


Teniendo en cuenta la multiplicidad de experiencias y expectativas que se resumen en nuestra estadía en el extranjero, la revista pretende encarar, de manera crítica y dinámica, una propuesta analítica para la construcción de un sentir que nos es propio en tanto sujetxs desterritorializadxs. Como afirma Marc Augé: 

«Si un lugar puede definirse como lugar de identidad, relacional e histórico, un espacio que no puede definirse como espacio de identidad ni como relacional ni como histórico, definirá un no lugar >>.


Entendemos que si bien éste no es el caso de la totalidad de inmigrantes que habitamos en el extranjero, dadas las condiciones de movilidad (en familia, pareja, grupos universitarios, contingentes laborales, con vínculos sanguíneos en el lugar de recepción, etc.), es bien sabido que la historia personal de cada unx de nosotrxs se presenta como una experiencia novedosa que a su vez genera una amalgama interminable de efectos sobre nuestras formas de relacionarnos socialmente y de posicionarnos política, intelectual y hasta sentimentalmente.

La temática de la revista se centra en escribir sobre la cuestión migratoria indiscriminadamente Aunque bien podemos empezar por definirnos como un grupo de mujeres inmigrantes, indoamericanas con una sensibilidad particular hacia lo que hemos vivido como rupturas y transformaciones de nuestro contexto, es más, de nuestro universo étnico y territorial. Empero, no pretendemos desencantarnos de las perspectivas autorreferenciales, pues consideramos que es fundamental entablar un dialogo enriquecedor con todas las experiencias migratorias que se entrelazan, llenando de expectativas, referencias, contradicciones y hasta alegrías nuestro quehacer deslocalizado.

Aunque éste ejercicio de análisis y escritura no contemple, ni remotamente, la homogeneización de nuestros puntos de vista, es necesario que podamos dar discusiones enriquecedoras sobre los temas que creamos centrales, ya sea en el ámbito de la cultura, la política, la geografía, la demografía, los géneros o movimientos disidentes, tratando de generar siempre un punto de vista contra-hegemónico.

Tampoco perdemos de vista que la intención debe ser la disputa por el sentido común. Usar siempre un lenguaje inclusivo, que luche con la utilización de concepciones hegemónicas (como el universal masculino). Evitar el hipercriticismo agónico; apuntar a generar alternativas o síntesis positivas que inviten a lxs lectorxs a seguir participando con ánimo.

De cualquier manera, todos los escritos se harán a título personal a menos que la dinámica de la publicación requiera que “la editorial” asuma una postura concreta respecto a un tema concreto (por ejemplo, rechazo a prácticas genocidas tan propias de nuestra coyuntura, rechazo a alguna política xenófoba en Argentina, Colombia, Chile etc etc). En caso de tener que realizar un aporte grupal los puntos a tratar pueden ser pensados con anterioridad y justificados.

Ésta es ante todo una propuesta colectiva. Reivindicamos el aquelarre intelectual y la mística del ágora.

Súmate a escribir tu experiencia. Puede ser un relato corto, una entrevista, una denuncia, una crónica, un poema, un vídeo, una reseña, una caricatura. Lo que quieras, cuando quieras. Éste no lugar lo edificamos juntxs.

¡Contáctanos! nolugar.revistainmigrante@gmail.com